Hay dos tipos de virus de la inmunodeficiencia humana: virus tipo 1 (VIH-1) y virus tipo 2 (VIH-2). VIH-1 es el virus más común y es responsable del 95% de las infecciones alrededor del mundo.
VIH es un virus que daña al sistema inmune y, cuando no se se usa tratamiento, una persona infectada con VIH puede desarrollar el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). El SIDA es una condición crónica y potencialmente mortal donde el sistema inmune se encuentra tan debilitado por la infección que deja tu cuerpo totalmente vulnerable a agentes patógenos que pueden ser mortales.
Cuando un virus u otro patógeno infecta a una célula, se produce la expresión de interferón (IFN). IFN es una pequeña citoquina que es secretada por la célula y puede dar lugar a la expresión de cientos de genes estimulados por interferón (ISGs en inglés) creando un estado antiviral en la célula.
Durante muchos años se ha descrito que esta respuesta mediada por interferón puede inhibir la infección por VIH. Sin embargo, hasta ahora todavía se desconocían los mecanismos moleculares responsables y la función de la mayoría de ISGs implicados.
Por lo tanto, estudiar la respuesta por interferón, los genes estimulados por interferón implicados en la inhibición del VIH y su mecanismo de acción es algo crucial para el futuro desarrollo de aplicaciones terapéuticas para tratar la infección por VIH y, muy posiblemente, otras infecciones crónicas.
En un nuevo estudio recientemente publicado en la prestigiosa revista Nature Microbiology, los autores describen que la estimulación mediada por interferón del inmunoproteasoma, una isoforma del proteasoma principalmente presente en células del sistema inmune, permite a la proteína humana TRIM5 alfa inhibir la infección por VIH. Los autores demuestran este hallazgo en linfocitos T CD4+, las células naturalmente infectadas por VIH durante el transcurso natural de una infección.
Los autores describen este descubrimiento como una sorpresa, dado que desde el descubrimiento de la proteína TRIM5 alfa del macaco Rhesus como un factor de restricción de VIH, se pensaba que TRIM5 alfa humana era inactiva contra el VIH. De hecho, hasta ahora se pensaba que las proteínas TRIM5 alfa eran todas incapaces de inhibir a los retrovirus que naturalmente infectan sus huéspedes, siendo importantes inhibidores de la transmisión de retrovirus entre especies. Con otras palabras, se pensaba que el VIH no puede infectar a células de mono porque estaría inhibido por la proteína TRIM5 alfa de mono y viceversa. Por lo tanto, este nuevo estudio cambia el dogma de que TRIM5 alfa humano no puede inhibir al VIH.
Lo que hace diferente a este estudio de otros es que los experimentos se han llevado a cabo en presencia de interferón. Además, este estudio demuestra que no siempre es suficiente con expresar una proteína para ver su posible función porque hay veces en las que se necesita la combinación de más proteínas a la vez para ver un efecto.
Enlace al artículo: Immunoproteasome activation enables human TRIM5α restriction of HIV-1.